La transformación de los bosques, las actividades humanas y los riesgos sanitarios plantean desafíos para las comunidades y los ecosistemas que comparten con los animales domésticos y la fauna silvestre.
El enfoque Una Salud (One Health) reconoce la relación entre la salud humana, animal y ambiental, y promueve la colaboración entre comunidades, instituciones públicas, investigadores y organizaciones de conservación.
En la Reserva de la Biosfera Maya, distintas iniciativas combinan vigilancia sanitaria, investigación y participación comunitaria. Una de estas experiencias se desarrolla en Cruce a la Colorada, San Andrés, Petén, donde se realizan acciones para fortalecer la prevención y el seguimiento de posibles problemas sanitarios.
Los animales domésticos como indicadores de salud
Las aves de traspatio, los cerdos, los caballos y los perros forman parte de la vida cotidiana de las familias, como fuente de alimento, apoyo para el trabajo o animales de compañía.
Las acciones sanitarias incluyen evaluaciones clínicas, toma de muestras, desparasitación y vigilancia de enfermedades de importancia sanitaria, como las pestes porcinas clásica y africana, la influenza A, la enfermedad de Newcastle y la influenza aviar. También se realizan evaluaciones parasitológicas en diferentes especies.

Fotos por WCS Guatemala. Los animales fueron atendidos por personal especializado, siguiendo protocolos de manejo y bienestar animal.
Estos animales pueden actuar como centinelas epidemiológicos: los cambios en su salud pueden ofrecer señales sobre condiciones del entorno que requieren atención o investigación, sin que ello implique necesariamente un riesgo para las personas.
La vigilancia comienza en el territorio
Habitantes, productores, cuidadores de animales y guardaparques pueden identificar animales enfermos o muertos, heridas, comportamientos inusuales y alteraciones ambientales durante sus actividades cotidianas.
En Cruce a la Colorada, el proyecto contempla herramientas digitales para registrar y georreferenciar estas observaciones, facilitando su seguimiento y la coordinación con las autoridades competentes.


La importancia de este monitoreo se refleja en investigaciones científicas desarrolladas en la región. Un estudio publicado en 2026, con participación de WCS, documentó mediante cámaras trampa imágenes de dos pumas y un tapir centroamericano con lesiones compatibles con posibles infestaciones por gusano barrenador en la Reserva de la Biosfera Maya. Aunque no se trata de casos confirmados, los registros muestran el valor del monitoreo de fauna silvestre para identificar posibles problemas sanitarios.
Otra investigación internacional destacó el papel de los guardaparques en el registro de eventos relacionados con la salud de la fauna durante sus patrullajes.
La colaboración también incluye la salud humana. En Cruce a la Colorada, WCS apoya la presencia de personal de enfermería comunitaria que trabaja con el MSPAS para facilitar el acceso a servicios básicos de salud. Además, las actividades educativas con familias, líderes comunitarios y cuidadores de animales promueven buenas prácticas de manejo y el reconocimiento de señales que requieren atención.
La conservación también es parte de la salud
En Cruce a la Colorada, áreas anteriormente afectadas por actividades agropecuarias están vinculadas a procesos de restauración ecológica, manejo forestal y gobernanza comunitaria. Estas acciones contribuyen a mantener ecosistemas funcionales. Combinar el monitoreo ambiental con la vigilancia sanitaria permite, además, investigar cómo los cambios del paisaje pueden relacionarse con posibles riesgos para la salud.
Aunque la conservación de los bosques no impide por sí sola la aparición de enfermedades, forma parte de una estrategia más amplia de prevención.
Observar la salud de los animales permite conocer mejor lo que ocurre en el territorio. Compartir esta información entre comunidades, investigadores y autoridades puede contribuir a identificar riesgos y orientar medidas de prevención para las personas, los animales y los ecosistemas.

Fotos por WCS Guatemala. Grupo focal con actores comunitarios e institucionales vinculados a las iniciativas de Una Salud en la Reserva de la Biosfera Maya.
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Las actividades se desarrollan en colaboración con Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Mariano Gálvez de Guatemala (UMG) y Wildlife Conservation Society (WCS) Guatemala.
Estas acciones cuentan con el apoyo financiero del Fondo Equipo Francia – Una Sola Salud (FEF), iniciativa impulsada por la cooperación francesa y el Instituto de Investigación para el Desarrollo (Institut de Recherche pour le Développement, IRD).